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10 errores que cometen los primerizos en Disney

Casi todos son evitables y casi todos cuestan lo mismo: tiempo, dinero y humor. Esta es la lista de los que más se repiten, con la solución concreta para cada uno.

Publicado el 25 de julio de 20264 min de lectura
Familia caminando por un parque temático con globos
Familia caminando por un parque temático con globos

Un viaje a Disney es caro, largo y se planifica con meses de anticipación. Justamente por eso duele tanto cometer errores que se podían evitar leyendo diez minutos. Estos son los que más se repiten.

1. Intentar hacer todo

Es el error madre, del que se desprenden varios otros. Cuatro parques, dos parques acuáticos, un complejo de compras y decenas de restaurantes generan la sensación de que hay que aprovechar cada minuto porque no se va a volver.

El resultado son días de catorce horas, chicos llorando a las cuatro de la tarde y adultos discutiendo por el itinerario. La solución: planificar un día de descanso cada tres de parque. No es tiempo perdido; es lo que hace que los otros días funcionen.

2. Ignorar el calor de Florida

De mayo a septiembre, Orlando llega a 35 grados con humedad muy alta y tormenta eléctrica casi diaria entre las 14 y las 17. Caminar veinte mil pasos en esas condiciones no se parece a caminar veinte mil pasos en otro lado.

La solución: parque temprano, volver al hotel al mediodía, pileta y siesta, y regresar a las seis. El parque a la noche es más fresco, más lindo y tiene menos gente.

3. No reservar restaurantes con anticipación

Muchos visitantes primerizos asumen que se come donde se pueda. Los restaurantes de mesa más buscados se agotan cuando se abre la ventana de sesenta días.

La solución: marcar en el calendario el día exacto en que se abren las reservas y hacerlas a las 6 de la mañana hora de Florida. Se pueden cancelar sin costo hasta el día anterior.

4. Comprar recuerdos el primer día

Los primeros días la emoción es máxima y el criterio mínimo. Se compran orejas, remeras y peluches que después hay que cargar todo el viaje y meter en la valija.

La solución: dejar las compras para los dos últimos días. Casi todo se consigue en varios parques y en Disney Springs, muchas veces más barato.

5. Subestimar la distancia real

El mapa engaña. Ir del hotel a un parque puede llevar cuarenta minutos entre esperar el bus, viajar y pasar seguridad. Cambiar de parque a media tarde puede consumir hora y media.

La solución: un parque por día, salvo que se aloje sobre el monorriel o el Skyliner. Y sumar siempre treinta minutos de margen a cualquier reserva.

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6. Calzado nuevo

Suena a consejo obvio y sigue siendo el problema más frecuente del segundo día. Estrenar zapatillas para el viaje garantiza ampollas.

La solución: ir con calzado ya usado y llevar un segundo par para alternar. Cambiar de zapatillas al mediodía reduce muchísimo el cansancio.

7. No usar la app oficial

My Disney Experience gestiona tiempos de espera, pedidos de comida por adelantado, reservas y ubicación de todo. Quien no la usa camina de más y espera de más.

La solución: instalarla antes de viajar, iniciar sesión, vincular las entradas y pedir la comida rápida desde la fila de la atracción anterior. Se ahorran veinte minutos por comida.

8. Llegar tarde a la apertura

La primera hora del parque vale por tres del mediodía. Las filas están vacías, hace fresco y la gente todavía está desayunando.

La solución: estar en la entrada treinta minutos antes de la apertura oficial. Quien se aloja en un hotel oficial además entra media hora antes que el público general.

9. Comprar todo el agua y la comida adentro

Una botella de agua cuesta unos USD 4 en el parque. Una familia de cuatro tomando cuatro botellas diarias gasta USD 64 por día solo en agua.

La solución: Disney permite entrar comida y bebida propia, y todos los puestos de comida dan vasos de agua con hielo sin cargo si se los pide. Una mochila con botellas rellenables y algo de fruta ahorra fácilmente USD 60 diarios.

10. No prever el jet lag y el primer día

Muchos itinerarios ponen un parque el día siguiente a un vuelo nocturno de diez horas. El resultado es una familia agotada gastando una entrada de USD 150 por persona en un día que casi no van a recordar.

La solución: el primer día, hotel, pileta y supermercado. El parque empieza al segundo día.

Bonus: el error de planificar de más

Existe el extremo opuesto, y también arruina viajes: itinerarios minuto a minuto que no toleran que una atracción cierre o que alguien quiera quedarse mirando un desfile.

Un buen plan tiene tres o cuatro cosas fijas por día y deja el resto abierto. Los mejores momentos de un viaje a Disney casi nunca están en la planilla.

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